Los ¨Perfectos Dragones” recorrieron un camino y lo siguen haciendo. Gustavo Stekolschik, uno de los socios fundadores de este estudio de diseño argentino fue el único exponente en esta segunda jornada del workshop LA DIFERENCIA MARCA! organizado por el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO en conjunto con la carrera de Diseño de Vestuario y Diseño de Ambientes DuocUC que nuevamente contó con más de 200 asistentes. Y fue muy transparente a la hora de compartir muchas claves de sus procesos productivos.
Siendo estudiantes de diseño industrial todavía, Gustavo y su socio Matias Zuckermann decidieron “hacer” y en un contexto poco favorable para esta entonces incipiente industria. En 1996, con cero capital y un auto como oficina se pusieron a analizar el mercado y a intervenir la escena con sus incipientes productos. Se pusieron metas cortas, crearon un nombre y emprendieron con energía, según cuenta Gustavo, trabajando incluso los fines de semana. Con la lucidez de definir roles de inmediato, aprendieron a potenciar capacidades y, al menos, conocer sus debilidades. Se fijaron sueldos para poder saber con lo que contaban siempre y ya en el 97 contaban con un estudio arrendado el que amoblaron con objetos propios. Dos años más tarde se mudaban a la calle “Dragones”, donde el encuentro con dos diseñadoras gráficas (Leticia Churba y Debora Hirsch) y la progresiva incorporación de la diseñadora de vestuario Mara Zuckermann, fue del todo oportuno. Perfectos Dragones tuvo este nacimiento espontáneo. Y si bien, en esos años la industria no estaba preparada para recibir el tipo de productos de moda, decoración e iluminación diferentes que proponía Dragones, ellos fueron generando marca. Posicionándola más allá de los diseñadores, ofertando una propuesta distinta: “un estudio fabricante de productos”. Muchas de estas piezas fueron saliendo de la experimentación con materiales diversos. Dice Stekolschik: “La línea de productos de Dragones apunta a la investigación de materiales utilizándolos de muchas maneras, industrializando lo artesanal, conectando lo que es moda con decoración, trabajando con la identidad, creando accesorios que se conviertan en protagonistas”. Algunas muestras de un resultado paulatino: una lámpara fabricada con aluminio compuesto, un bolso hecho en elástico, otro hecho de cuero reconstituido, pulseras fabricadas con hilo de plástico de embalaje, un portarretrato de acrílico, aluminio y neoprén y más.
La crisis económica que afectó a Argentina en 2001 los hizo optar por quedarse en “casa” (Argentina) y validar su marca. Continuaron observando la moda, pero no rigiéndose por ella, adaptándose a las tendencias pero con un tono propio. Y como estrategia de mantención en el tiempo incorporaron un área de servicios para otras marcas (Gancia, YPF, Fashion TV, Coca Cola, Audi, entre otras), lo que además les permitió continuar con la investigación de materiales sin tener que incorporar productos en los que no estaban interesados.
“Para nosotros, el diseño es negocio, somos una empresa con un techo alto, de crecimiento paulatino y controlado y con objetivos como mantener la distribución en el exterior. Queremos seguir generando productos de la mayor variedad y campos que el diseño nos permita, ser un lugar donde nuevos diseñadores puedan instalarse, que nuestro diseño sea reconocible en un producto aunque no lleve impresa la marca”, apuntó Stekolschik.
Actualmente Perfectos Dragones comercializa en las mejores tiendas de Buenos Aires y exporta a Holanda, Brasil, Nueva Zelanda, entre otros países. Habrá que seguir entonces el slogan de estos trasandinos: imposible es aquello que no se hace nunca hasta que alguien lo hace.
La clave para alcanzar y sostener en el tiempo el éxito de un proyecto cretivo es destacar claramente los atributos de marca y proyectar su valor de diferenciación. Con esta idea en mente, creativos nacionales e internacionales expondrán sus visiones y experiencias en el Seminario Internacional ¡La Diferencia Marca! con énfasis en aspectos de diseño, producción y gestión a la vez que entregarán herramientas conceptuales para alinear y fortalecer los productos actuales, generar propuestas para nuevos productos y prospectar ampliación de mercados.
Organizado por el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO en conjunto con la carrera de Diseño de Vestuario y Diseño de Ambientes DuocUC , el seminario contará con la participación del estudio de Diseño de Buenos Aires, Perfectos Dragones, formado por 5 jóvenes profesionales de distintas disciplinas del diseño que se unieron para formar una marca que los ha llevado a exponer sus productos en importantes puntos de venta a nivel internacional, como la tienda del MOMA de Nueva York.
Además se expondrán los casos de importantes proyectos creativos nacionales tales como Tienda Hall Central que arranca en 2001 como una plataforma de difusión y comercialización del diseño de vestuario, reuniendo a marcas de diseñadores que exponen y comercializan sus líneas de productos y colecciones en un mismo recinto. Su dueña, Gabriela Farías será la encargada de contar la experiencia de esta tienda que también ha sido precursora en el desarrollo de un distrito de Diseño en el Barrio Bellas Artes y Lastarria, en Santiago gatillando la apertura de otros nuevos espacios comerciales no tradicionales en el sector.
El caso de COMODO | Tienda Diseño, exitoso proyecto comercial que promueve la búsqueda de nuevos productos, junto a alianzas culturales que permitan el desarrollo y exportación de diseño chileno al mundo, será expuesto por su Director Creativo Juan Pablo Fuentes. Por su parte, Gabriela Olivares será la encargada de contarnos acerca del proyecto PassionTour del cual es socia. PassionTour nace en 2007 con la organización de uno de los hitos más importantes del diseño a nivel latinoamericano: la PassionTour Design Conference. Tres jornadas con más de un millar de asistentes e invitados internacionales del nivel de Harry&Camila, Helena Ladeiro y la estrella del diseño internacional Karim Rashid.
Este seminario está orientado a diseñadores con puntos de venta establecidos y/o que participan sistemáticamente en ferias especializadas, así como también a estudiantes, profesionales y docentes de Diseño.
La entrada es liberada.
Consultas e informaciones: Vivian Urmeneta, Directora de Carrera Diseño DuocUC vurmeneta@duoc.cl , cel: 97143484

Facilitar el intercambio de experiencias que fortalezcan las visiones y las capacidades de todos los actores involucrados en el sector creativo es uno de los objetivos centrales de este Encuentro, y con ese fin se han diseñado instancias de diálogo y transferencia de conocimientos en distintas temáticas estratégicas.
Un principio, una decisión, una estrategia,un deseo, un compromiso, un regalo, un goce…
“Hacer las cosas bien”, es la frase que el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO ha elegido para hilvanar un carácter, un tono para este Segundo Encuentro Internacional de Economía Creativa. Un espacio y un momento para que, parados en Valparaíso y mirando los cambios que vive el mundo, entusiasmados con el propósito de “hacer las cosas bien”, creativos, artistas, gestores públicos, líderes de opinión y profesionales se reúnan a compartir visiones, conocimientos y prácticas en torno a los nuevos roles que la creatividad y la cultura están jugando como motor del desarrollo de territorios y comunidades.
El Encuentro también quiere ser una oportunidad para poner en perspectiva el potencial que alberga el sector creativo porteño para el desarrollo de la ciudad, al mismo tiempo que facilita el intercambio de experiencias que fortalezcan las visiones y las capacidades de todos los actores involucrados en el sector.
Con la intención de acoger y seguir construyendo estos y otros futuros deseables, como diría nuestra amiga Lala Deheinzelin, esta segunda versión del Encuentro ha ampliado y diversificado su propuesta, reforzando la opción de ofrecer un evento atractivo e interdisplinario, donde tienen cabida las charlas de expertos internacionales y nacionales, los talleres, los espacios de conversación y exhibición y las celebraciones.
El Encuentro es fruto del trabajo colaborativo del Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y el British Council.
Durante los últimos años, Valparaíso ha sido ciudad fértil para al auge de proyectos vinculados a las Artes, el Diseño, las Artes Escénicas, el Patrimonio, la Arquitectura y la Música, entre otros. Sus gestores han sabido aprovechar el creciente interés que la ciudad y estas actividades generan entre habitantes y viajeros. Sin embargo, estos emprendimientos deben enfrentar obstáculos que derivan en problemas de sostenibilidad de las organizaciones que los impulsan lo que impide a la ciudad capitalizar adecuadamente su potencial para el desarrollo económico local. Visualizando esta situación, CORFO diseñó el Programa Industrias Creativas Valparaíso, encargando su ejecución a la Corporación del Desarrollo del Sector Rural (Codesser) de la región de Valparaíso a fin de contribuir al mejoramiento de la permanencia el el tiempo de estos proyectos, facilitando el acceso a financiamiento, la generación de capacidades de gestión, el fortalecimiento y articulación de su oferta, y la instalación de una institucionalidad de apoyo y fomento al sector creativo de Valparaíso.
La ciudad de Valparaíso cuenta con peculiares características que hacen del patrimonio, la cultura y las industrias creativas una oportunidad clave para la diversificación productiva de su territorio. Su condición histórica de ciudad puerto, abierta al comercio mundial y a la inmigración, su nominación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la instalación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, así como la gravitación que tiene la actividad universitaria y la consolidación de la ciudad como destino turístico cultural, hacen de Valparaíso un escenario privilegiado para el desarrollo de las industrias creativas y su definitiva valoración como motor de desarrollo local.
Te invitamos a conocer las actividades del Encuentro en www.industriascreativas.cl/encuentro
Por Pablo Díaz y Jorge Rosenthal[1]
A pesar de la reciente crisis financiera mundial y sus todavía poco estudiadas consecuencias, todo indica que a mediano y largo plazo la economía del globo continuará en un camino de expansión y complejización acelerado. Sin embargo, esta senda de crecimiento hasta el momento no ha tenido impacto significativo en la democratización de los altos estándares de vida que esta dinámica ya ha producido en ciertas zonas, algunas históricamente privilegiadas y otras no tanto. A modo de muestra, para 86 de los 144 países en vías de desarrollo, las materias primas aún representan más de la mitad de las ganancias por concepto de exportación[2].
¿Cómo promover un proceso de desarrollo sustentable e incluyente para países, ciudades o territorios con diferentes identidades culturales, aspiraciones económicas, desigualdades sociales y desventajas tecnológicas? Todo indica que los modelos económicos hasta ahora hegemónicos, generalmente puristas y lineales para observar los procesos culturales y su enorme diversidad, tendrán que mudar a modelos más integrales, con políticas multidisplinarias a nivel territorial, nacional e internacional, como herramientas para abordar las realidades que esta nueva globalización y sus extraordinarios procesos de conectividad está generando alrededor del mundo.
Estos cambios que no son otra cosa que profundas modificaciones en nuestra forma de vivir, imponen la necesidad de construir nuevos enfoques y lecturas que nos permitan comprender mejor las interacciones entre las dimensiones económica, cultural y tecnológica, que son las que guiarán la dinámica del desarrollo económico y la manera de estar en el mundo durante el siglo 21.
Para este contexto donde la sinergia entre cultura, economía y tecnología adquiere una importancia estratégica, está emergiendo un nuevo paradigma cuyo eje se está alineando cada vez con mayor consenso alrededor de la creatividad, el conocimiento y el acceso a la información, reconociéndoles un papel privilegiado como motores del crecimiento económico y de la promoción del desarrollo en un mundo que se globaliza. Si en el periodo feudal el eje estaba puesto en la tenencia de la tierra y en la industrialización lo importante eran los materiales para la producción, en nuestra época se ha producido un desplazamiento que ubica en el centro de la producción al “concepto” detrás de la producción. Esta centralidad de lo “intangible” y especialmente de la “creatividad” como la capacidad de formular nuevas ideas y distribuir capital intelectual, está demostrando su potencial para generar ingresos, empleo y ganancias por exportación, y a la vez promover la inclusión social, la diversidad cultural y el desarrollo humano. La UNESCO ofrece en este sentido unas cifras muy significativas: El comercio internacional de objetos culturales se ha multiplicado por cinco entre 1980 y 1998, y se prevé un crecimiento del sector creativo del orden del 10% anual, 4 veces más que el sector manufactura.
La creatividad es radicalmente democrática, se encuentra en todas las sociedades y países, ricos y pobres, grandes y pequeños, avanzados y en vías de desarrollo. Es una característica inherente al individuo ser imaginativo y expresar ideas. Asociadas con el conocimiento, estas ideas son la esencia del capital intelectual. Por otro lado, a diferencia de lo que sucede con los bienes tangibles, la creatividad, las ideas, los conocimientos, la información no se agotan por su uso, por el contrario, mientras más se comparten, su potencial creador de nuevos bienes creativos aumenta. Así también, cada sociedad tiene un capital cultural intangible articulado por la identidad y los valores de un pueblo que constituye una matriz de recursos que puede ser aprovechada. Estas características, que la economía creativa pone en valor como componentes de un nueva dinámica económica, hacen pensar que la economía creativa puede convertirse en una alternativa factible para que los países en vías de desarrollo puedan ingresar a las áreas de alto crecimiento de la economía mundial, al mismo tiempo que protegen, fortalecen y diversifican su patrimonio cultural.
No existe, de todas maneras, una única definición de economía creativa, ni un consenso sobre el conjunto de conocimientos y actividades económicas sobre las cuales se basa. Para algunos la “economía creativa” es más bien un concepto integral que trata sobre las complejas interacciones entre la cultura, la economía y la tecnología en el mundo contemporáneo globalizado, el cual está dominado por símbolos, textos, sonidos e imágenes. Es, en definitiva, un paradigma que se encuentra en evolución, que está forjando sus alcances y estrategias, especialmente en lo que a políticas públicas se refiere, pero que sin lugar a dudas se ha instalado firmemente en la agenda de la economía y del desarrollo internacional y está demostrando con cifras sorprendentes su capacidad de generar riqueza, al mismo tiempo que opone alternativas sustentables a los procesos de homogeneización cultural que también acompañan la globalización.
El concepto industrias creativas es relativamente reciente y probablemente deba su origen a dos debates. El primero relacionado con los enfoques de política económica en el contexto del surgimiento y consolidación de la globalización, y el otro, a la revisión de la política de financiamiento de cultura en el Reino Unido, post guerra fría. Esta nueva forma de entender la relación entre cultura, economía y creatividad pone en crisis el concepto más tradicional de industrias culturales, planteando “un conjunto más amplio de actividades que incluye a las industrias culturales más toda producción artística o cultural, ya sean espectáculos o bienes producidos individualmente”[3].
Consistentemente con su juventud, la definición de industrias creativas ha variado en el tiempo, sin embargo puede afirmarse que estas “se encuentran en el corazón de la economía creativa” y se ubican en “la intersección entre el arte, la cultura, los negocios y la tecnología”[4]. En palabras de UNESCO, “las industrias creativas son aquellas en las que el producto o servicio contiene un elemento artístico o creativo substancial e incluye sectores como la arquitectura y publicidad”[5].
Esto implica que las industrias creativas comprenden una serie de actividades diversas que van desde los subsectores tradicionales, aquellos de alto índice tecnológico y los orientados a la prestación de servicios. De esta forma comprenden actividades tan diversas como arte folclórico, los festivales, la música, los libros, la pintura y las artes dramáticas, la industria del cine, la fotografía, la radiodifusión, la animación digital y los vídeo juegos, el diseño, la arquitectura y la publicidad[6].
Existe evidencia que confirma que las industrias creativas se encuentran entre los sectores emergentes más dinámicos del comercio mundial. En efecto, de acuerdo a los datos publicados por UNCTAD, “durante el periodo 2000-2005, el comercio de bienes y servicios creativos aumentó de manera inaudita, alcanzando un promedio anual de 8.7 por ciento”[7]. Al final de dicho período las exportaciones mundiales de productos creativos superaron los U$420 mil millones, representando poco menos del 3,5% del comercio internacional. De acuerdo al análisis realizado por la misma organización, es posible observar esta misma tendencia positiva en todas las regiones y todos los grupos de países, y se espera que la demanda mundial de bienes y servicios creativos continúe aumentando.
Por otro lado, la actividad creativa ha permitido revitalizar las economías de múltiples centros urbanos, generando empleos atractivos, particularmente para gente joven. En muchos casos se tienden “a conformar polos, corredores, distritos y circuitos urbanos que son a su vez un impulsor clave de la industria turística”[8]. En efecto, la cultura puede desempeñar una importante función de renovación urbana y “el concepto de ciudades creativas ha sido puesto a prueba exhaustivamente en las dos últimas décadas con miras a paliar el declive económico de las ciudades industriales de Europa, los Estados Unidos y Australia.”[9]
Existe suficiente evidencia que demuestra que es posible fomentar la revitalización de la actividad económica a partir de la dinamización de sectores tan diferentes como la televisión, los sectores audiovisual, musical y editorial o la organización de congresos y festivales.
Los ejemplos más citados hacen referencia a la experiencia de reconversión productiva vivida por las ciudades industriales de Europa, Australia y Norte América, sin embargo en el contexto latinoamericano es posible encontrar también interesantes referencias, como por ejemplo el fenómeno vivido por Buenos Aires a propósito del diseño o la moda en el caso de Medellín.
Para caracterizar el proceso productivo de las industrias creativas es necesario comenzar señalando que su principal insumo es el capital intelectual, el que alimenta procesos en general altamente innovadores. Los ciclos de vida de sus productos son cortos y contemplan creación de contenidos, producción, distribución y consumo. Por definición elaboran series cortas o piezas únicas de productos de alta diferenciación y normalmente orientados a nichos de mercado.
Desde un punto de vista estructural, el sector creativo está compuesto principalmente por MIPYMES, compartiendo con estas los “problemas de acceso a la financiación, acceso a mercados, management y sustentabilidad de mediano y largo plazo”[10]. Del mismo modo, al igual que el resto de las MIPYMES son importantes generadores de empleo y autoempleo, y lo que es su caso particular, se agrega el hecho de que contribuyen a la inclusión social y económica de la población joven.
Estas características productivas implican grandes oportunidades comerciales relacionadas principalmente con el fenómeno conocido como economía de la cola larga y el creciente interés por lo local, lo original, lo diverso. En este sentido, las industrias creativas permiten configurar una oferta basada en pequeños sellos discográficos, editoriales provinciales -en papel y en formato digital- salas de cine y teatro alternativas, etc., las que pueden verse potenciadas mediante las utilización de tecnologías digitales que faciliten sus procesos de creación, producción, distribución y consumo.
En efecto, el avance tecnológico y especialmente el desarrollo de Internet están dando pie a profundas transformaciones del modelo de negocio, organización y comportamiento de las industrias creativas. La Web ha pasado de ser un canal de comunicación unidireccional a ser una plataforma donde los usuarios pueden proveer o consumir contenidos, productos y servicios. Para las industrias creativas esto puede influir desde diversas perspectivas: puede permitir reducciones de coste en los procesos de producción y distribución de contenidos, dando la oportunidad a MIPYMES productoras de distribuir y comercializar directamente sus productos a nuevos mercados, puede favorecer la asociatividad en un sector sobrepasando barreras territoriales (redes sociales distribuidas[11]), puede favorecer los procesos de difusión y marketing o puede crear nuevos modelos de negocio. Diversos son también los sectores que experimentan las transformaciones: los músicos han visto cómo la difusión a través de plataformas como Myspace son imprescindibles y las posibilidades que ofrece la creación de NetLabels; la industria audiovisual comienza a visualizar las posibilidades de las salas de cine digital programadas según demanda de los usuarios; la industria editorial comienza a desarrollar nuevas formas de distribución a través de redes sociales de intereses específicos, etc. Estas transformaciones, no obstante, plantean también un gran desafío asociado a generar mecanismos adecuados de protección de la propiedad intelectual.
A pesar del incuestionable talento existente en América Latina y el Caribe, las industrias creativas no han alcanzado las tasas de crecimiento y la contribución al PIB y al empleo de países como Estados Unidos (8%) o el Reino Unido (6%). Dentro de la región, Chile se encuentra dentro de los países que destacan en la participación de las industrias creativas sobre el total del empleo (2,7%), tras Brasil (5%), Argentina (3,2%) y México (3,6%). A su vez representan un aporte al PIB de entre el 1,3% y el 2,8%, dependiendo de la metodología utilizada para su medición, lo que significa un aporte mayor que sectores tradicionales como la agricultura, la pesca y la industria textil.
Según el Anuario de Cultura y Tiempo Libre 2004 del INE, el intercambio global del sector cultura y tiempo libre supera los US$ 1.000 millones, de los cuales alrededor de U$168 millones corresponden a exportaciones en valor FOB. En cuanto a la generación de ingresos, el libro, las artes visuales, audiovisual, esparcimiento y música son los subsectores más importantes en la exportación de bienes culturales. Esta actividad económica sostiene niveles de empleo, según datos de 2004, de 18.212 empleadores cotizantes (alrededor de un 4% del total) y 178.585 empleados declarados.
Este auspicioso panorama también fue observado por la consultora internacional encargada de la elaboración del estudio sobre competitividad en clusters de la economía chilena, la que ubica al sector de las industrias creativas dentro del rango de alto potencial de crecimiento y un nivel de esfuerzo entre medio y bajo para lograr la competitividad necesaria[12].
Hacer el ejercicio de mirar las oportunidades que el sector creativo y la economía creativa suponen para el desarrollo de los territorios, requiere también identificar los principales procesos en que éste se encuentra inmerso, de manera de conocer las brechas que es necesario enfrentar para facilitar un proceso de crecimiento basado en la creatividad y la cultura.
El análisis de la situación actual realizado por diversas fuentes coincide respecto de los principales desafíos que enfrenta el sector para su desarrollo. Algunos se relacionan con las capacidades de las organizaciones creativas y otras con el marco institucional en que éstas se desenvuelven.
Si bien, en el mundo, las herramientas digitales y especialmente internet han cambiado la forma en que se crea, produce, distribuyen y consumen productos y servicios creativos, en el contexto nacional la utilización de las mismas es relativamente escaso. En efecto, no existe “ningún ejemplo de articulación sectorial y asociatividad basadas en herramientas web 2.0 en todo Chile”[13]. Se observa también una escasa utilización de internet como canal de difusión y comercialización.
Muy probablemente esta situación se encuentre relacionada con una problemática que parece no ser exclusiva del sector creativo[14] y que al menos comparten los subsectores estudiados en el Mapeo de Industrias Creativas de Valparaíso. Estos, en general, están concentrados en la producción, descuidando la circulación, distribución, comercialización y promoción de los productos, servicios u obras. Esta debilidad objetiva de la escena en general, es al mismo tiempo una señal muy interesante para quienes quieran desarrollar actividades en el sector de la cultura, pues señala claramente un espacio relativamente inexplorado de oportunidades asociadas a la generación de proyectos que medien y vinculen a los creativos con las audiencias, los públicos o los clientes.
En el mismo plano de la sustentabilidad de los proyectos, el sector creativo muestra una matriz de financiamiento muy poco diversificada, con una alta concentración de recursos provenientes de fuentes nacionales de fondos concursables, lo que además de los riesgos y dependencias que se derivan de esta situación, plantea también dificultades relacionadas con la estacionalidad de los recursos y el incentivo a la concentración en actividades de producción. Por otro lado se observa que las prácticas de asociatividad no son lo suficientemente intensas como se esperaría del sector cultura, aunque dicho fenómeno probablemente también sea común a otros sectores dado que los contextos sociopolíticos que le dan explicación resultan transversales a la sociedad en su conjunto. Esto es muy relevante porque problemas de distribución y comercialización, por ejemplo, en general costosos, pueden ser mejor enfrentados si se suman y complementan las iniciativas. Además, claramente el sector creativo será un sector mucho más influyente en términos políticos y más potente en términos creativos en la medida que los distintos subsectores o áreas interactúen más intensamente. Una escena cultural atractiva e innovadora se basa, especialmente en los tiempos que corren, en esfuerzos multidisciplinarios y de mestizaje creativo. Finalmente, el crecimiento y especialización que ha experimentado el sector creativo en los últimos años en el país amerita la creación de un sistema de información que pueda proporcionar insumos específicos relativos a las necesidades, brechas y potencialidades del sector así como datos estratégicos respecto a su impacto económico, empleo, exportaciones, etc. Este requerimiento plantea al menos dos niveles de responsabilidad y acción, ciertamente interderpendientes: por un lado, un nivel si se quiere gremial o más propiamente sectorial, que apela a que cualquier sector económico fuerte, legitimado y que aspira a influir en la toma de decisiones de un territorio, cuenta con información específica sobre su quehacer y políticas para actualizar dicha información. Por otro lado, un nivel y una responsabilidad institucional, en la forma de organismos que generan mediciones y sistematizan información no sólo a nivel nacional y regional, sino también territorial, facilitando su acceso y utilización por todos los actores involucrados. En la actualidad, las estadísticas existentes sobre el sector cultural se encuentran dispersas a través de la acción de diversos agentes públicos y privados, y a pesar de algunos esfuerzos coordinados por el INE y algunas acciones importantes del CNCA como la Cartografía Cultural de Chile, cada vez es más evidente la necesidad de abrir el debate y comenzar a construir los marcos estadísticos pertinentes a la situación actual del sector cultural que puedan contribuir con información adecuada y confiable para la generación de políticas pertinentes de fomento del sector creativo nacional y local[15].
“La naturaleza intersectorial de la economía creativa implica que el desarrollo de políticas públicas para la economía creativa deba ser formulado de forma interministerial y coordinada”[16]. Probablemente esto implicará ocuparse de impulsar la innovación y la creación de pequeñas empresas en el campo creativo, facilitar el acceso a mercados y financiamiento, mejorar la vinculación con otros sectores productivos como el turismo, mejorar la infraestructura disponible, promover el consumo cultural, garantizar el acceso de la producción nacional a los medios de difusión existentes (prensa, radio, cine y televisión), proteger los derechos de los autores al mismo tiempo que se facilita el intercambio y el desarrollo de proyectos multidisciplinarios, así como también promover la educación, capacitación, entrenamiento y asistencia técnica a la industria.
[2] Resumen informe sobre Economía Creativa. UNCTAD, 2008
[3] Comprender las Industrias Creativas. Las estadísticas como apoyo a las políticas públicas. UNESCO 2006.
[4] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.
[5] Comprender las Industrias Creativas. Las estadísticas como apoyo a las políticas públicas. UNESCO 2006.
[6] El Departamento para la Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Gobierno del Reino Unido clasifican las industrias creativas en trece campos distintos: publicidad, arquitectura, arte y mercado de antigüedades, artesanías, diseño, diseño de moda, cine y video, softwares interactivos de entretenimiento, música, artes de actuación, edición, software y servicios de computación, televisión y radio.
[7] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.
[8] Incuba. Emprendimientos incubados en la ciudad de Buenos Aires con base en las industrias creativas. CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO 2008.
[9] Ciudades Creativas. UNESCO 2004
[10] Incuba. Emprendimientos incubados en la ciudad de Buenos Aires con base en las industrias creativas. CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO 2008.
[11] Industrias culturales en la web 2.0. TRANSIT PROYECTES 2008.
[12] “Estudios de competitividad en Clusters de la Economía Chilena” The Boston Consulting Group, 2006.
Resumen de Proyecto Industrias Creativas Basadas en Redes Sociales Distribuidas. BID FOMIN 2008.
Un fenómeno similar puede observarse, por ejemplo, en el ámbito de la investigación científica y su difícil tránsito a la aplicación tecnológica y empresarial.
[15] Indicadores para el sector cultural en Chile. Departamento de Estudios y Documentación CNCA 2004.
[16] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.
Agradecemos la entusiasta participación de los asistentes al Taller de Marketing Digital, quienes los días jueves 15 y viernes 16 de abril en el Teatro Museo del Títere y El Payaso tuvieron la oportunidad de ahondar acerca de las herramientas que la Web 2.0 o -más en boga- la Social Media ofrece hoy a personas y empresas a fin de ponerse en contacto con sus audiencias, públicos, clientes. Paloma Baytelman y Sofía Calvo, a través de introducciones teóricas al tema y la entrega de ejercicios prácticos, despejaron las dudas de los talleristas.
Siendo en muchos casos las Industrias Creativas, negocios de “nichos”, fue altamente valorado la enseñanza de cómo combinar el marketing digital con herramientas del BTL (Below the Line) una técnica de marketing de guerrilla.
Claridad en los objetivos, antes de la elección de una estrategia de marketing digital puede marcar la diferencia.
Libro recomendado por las relatoras para la gestión de contenidos digitales:
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Quedan invitados además a escuchar la entrevista realizada a Paloma Baytelman en Radio Valentín Letelier de la Universidad de Valparaíso.
http://radiovalentinletelier.cl/2010/04/14-abr-industrias-creativas/
La Dirección de Promoción de Exportaciones, Prochile invita a participar en el catálogo que se elaborará con el objetivo de promocionar la industria de la moda chilena en el exterior a través de las actividades que Prochile organiza en apoyo a las empresas Pymes de la industrias textil, confección, calzado y marroquinería, así como también a diseñadores del ámbito del vestuario y accesorios.

Las empresas seleccionadas, contarán con un espacio en el catálogo, donde podrán dar a conocer su oferta a través de imágenes y texto en español e inglés.
La selección de empresas participantes y asignación de espacio, se efecturá de acuerdo a los criterios de selección establecidos por Prochile y según orden de recepción.
CRITERIOS DE SELECCION
FINANCIAMIENTO – COSTOS INVOLUCRADOS
ProChile estará a cargo de la selección de la empresa que elaborará el catálogo y financiará su ejecución.
El sector privado deberá financiar el 100% de las imágenes que se incluyan en el catálogo contratando un fotógrafo profesional, así como también un traductor para revisar textos, si fuese necesario.
Se invita cordialmente a las empresas interesadas en participar a completar y enviar el formulario de postulación (descargar aqui), y enviar al correo vvenegas@prochile.cl
POSTULACIÓN HASTA EL 23 DE ABRIL
FUENTE: www.prochile.cl
El Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo amplió el plazo para promocionar actividades, productos y servicios creativos en Radio Valentín Letelier.
Las propuestas se deben enviar antes del 15 de marzo a info@industriascreativasvalpo.cl
Se seleccionarán las mejores 20 cuñas que, además de difundir el proyecto en particular, hagan un llamado a preferir y estimular el consumo de bienes culturales producidos en la ciudad.
Las cuñas seleccionadas serán grabadas en la radio de la Universidad de Valparaíso y emitidas entre marzo y abril de 2010. La información será difundida también en Santiago a través de la radio Universidad de Chile.
Las cuñas no deberán exceder, en total, los 30 segundos y se debe enviar sólo el texto.

El Seminario se desarrollará este lunes 25 de enero entre las 10:00 y las 13:oo horas en el Auditorio DuocUC Sede Valparaíso, Avda. Brasil 2021.
Organizado por el Programa Industrias Creativas Valparaíso Corfo y Duoc UC, el SEMINARIO HERRAMIENTAS DE MERCADEO VISUAL PARA EMPRENDEDORES está orientado a proyectos creativos que manejen un punto de venta (local, stand, feria) y busca entregar algunas herramientas sobre mercadeo visual y además informar acerca de las oportunidades de financiamiento que ofrece Sercotec para estos temas.
Para participar se debe enviar un mail a: info@industriascreativasvalpo.cl
Más información en el 2254993

Fotografía de César Pincheira