Emerge la Economía Creativa como paradigma y las industrias creativas como sus agentes dinamizadores. Chile se encuentra dentro de los países que destacan en la participación de las IC sobre el total del empleo (2,7%), tras Brasil (5%), Argentina (3,2%) y México (3,6%). Las MIPYMES basadas en la creatividad y el capital cultural local son catalizadoras de este nuevo modelo y la pregunta sobre su impacto en el desarrollo local fue el eje que guió el Panel realizado el martes 29 de junio en el marco del Seminario Internacional Ciudades Creativas: El impacto de la cultura en el territorio y la economía urbana, organizado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes (CNCA) en el que participó Jorge Rosenthal, en representación del Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo junto a Pablo Dittborn, Director Editorial Random House Chile, miembro del Directorio del CNCA y Felipe Mujija, Gerente de Industrias Creativas Región de Los Lagos.

fotografía de César Pincheira
Tal vez, explicar cómo surge el Programa Industrias Creativas en Valparaíso contesta de algún modo a la inquietud en torno al potencial que tiene este sector productivo en el desarrollo de un territorio. Así, Jorge Rosenthal en el Panel “Las industrias creativas y su impacto en el desarrollo local” se refirió al origen del Programa que dirige centrando su respuesta en Valparaíso, una ciudad que viene de un largo periodo de declive económico y que, a propósito de su designación como Patrimonio de la Humanidad, comenzó a imaginar nuevas estretegias de desarrollo vinculadas con la cultura, el turismo, las universidades. Vinculadas a espacios en los que las IC tienen un rol que cumplir en tanto generadoras de imágenes positivas de una ciudad y de ingresos mediante el turismo (buena parte de estos gastos corresponden a comprar de productos o servicios creativos), pero también como dinamizadoras de barrios dentro de una ciudad.
La exposición inicial de Rosenthal dio pie a las intervenciones de sus compañeros de panel. Felipe Mujica, Gerente de Industrias Creativas de la Región de Los Lagos contó cómo en su caso, la estrategia de desarrollo y promoción de las IC surge desde el Festival de Cine de Valdivia, en el desafío de un grupo de audiovisualistas que apostaron por el éxito formando un polo atractivo, con una región comprometida.
Pablo Dittborn, por su parte, en su calidad de editorialista y gestor de un proyecto creativo comunicacional emblemático como es diario The Clinic, contó su mirada desde los libros como espacio de dinamización ecónomica de los terriotorio, destacando los fenómenos que surgen en torno a Ferias de libros como las de Buenos Aires o Guadalajara, por ejemplo.
Al finalizar el Panel, Rosenthal comentó a este medio que Valparaíso ha tenido muchas referencias que podrían explicar por qué un proyecto pionero como el Programa IC se desarrolla acá. “Seguramente, dijo, en las urgencias de reconversión productiva que vivimos y en la necesidad de descentralización del país encontraremos algunas de las respuestas”.
Según el inicial mapeo realizado por el Programa en 2008, en la ciudad puerto se pueden identificar al menos 330 empresas o emprendimientos creativos. Un panorama auspicioso que está en auge.
En los 3 años de existencia del proyecto ha habido aprendizaje y acumulación de experiencia que, señala, puede ser útil para otros territorios que se planteen estrategias de desarrollo basadas en la creatividad. “En este sentido, señala, uno se puede preguntar si además de Valparaíso, tienen sentido programas similares en otros lugares del país. Nuestra experiencia indica que el potencial que las industrias creativas puede desplegar es muy amplio y, prueba de ello, son los números que muestran organismos tan importantes como la UNCTAD o la COMISION EUROPEA, además de las estrategias de promoción de las IC que diversos estados están desplegando en los últimos años alrededor de todo el mundo: China, Reino Unido, Argentina, por nombrar sólo algunos”.
El Seminario Internacional Ciudades Creativas realizado en Santiago se suma a la discusión de un concepto en alza por estos días: el desarrollo de las economías creativas. No obstante, piensa Rosenthal, es un tema que requiere de una acción multidiciplinaria, de un enfoque más allá de la cultura, de un tratamiento hacia la industria, los procesos productivos, la economía. De hacerse cargo de una demanda ciudadana que quedó demostrada en la ronda de pregunta de los asistentes al Panel: que el Estado se haga cargo de aprovechar esta oportunidad, la que representan la creatividad y la cultura como motor de desarrollo.

El Programa Industrias Creativas de Corfo participará en el Seminario Internacional CIUDADES CREATIVAS EL IMPACTO DE LA CULTURA EN EL TERRITORIO Y LA ECONOMÍA URBANA que el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes realizará este 29 y 30 de junio en Santiago.
Tras el existoso Encuentro de Economía Creativa efectuado en Valparaíso con la asistencia de más de 800 personas durante mayo recién pasado, esta iniciativa viene a sumarse a la discusión de un concepto en alza por estos días: el desarrollo de las economías creativas.
En esta oportunidad, a través de la mirada de especialistas y la experiencia de gestores, creadores y productores, se analizará la relación existente entre ciudad y cultura; la manera en que debieran considerarse las prácticas culturales en el desarrollo urbano; la consideración de la cultura, en la planificación y construcción de las ciudades que queremos tener en el futuro.
Expertos nacionales y extranjeros presentarán propuestas, ideas y reflexiones en torno a estrategias de desarrollo de las ciudades, basándose en la protección y fomento de la economía vinculada al arte y las expresiones culturales como una exitosa estrategia de desarrollo de las denominadas economías creativas, armoniosamente conjugado con los cambios benéficos que experimenta la ciudad. Se busca incluir a la cultura como componente en las estrategias de desarrollo urbano, así como situar las estrategias de desarrollo de las economías creativas dentro de las prioridades de las políticas culturales.
Desde Brasil, la destacada economista y jefa del Programa de Economía Creativa de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo UNCTAD, Edna Dos Santos-‐Duisenberg ofrecerá la conferencia magistral: “Economía creativa. La cultura como oportunidad de desarrollo”. A su vez, el conferencista mexicano Inti Muñoz -Director General del Fideicomiso Centro Histórico de la Ciudad de México y activo participante en los ámbitos públicos vinculados a la cultura- expondrá: “La ciudad creativa. Herramientas para la innovación y el desarrollo urbano”. Y desde Argentina, el arquitecto y urbanista Marcelo Corti será el encargado de desarrollar la conferencia “Ciudad, espacio público y participación”.
Junto a ellos un amplio panel de especialistas debatirá en torno a cuatro ejes temáticos: Las industrias creativas y su impacto en el desarrollo local; Ciudad, espacios públicos y participación social; La ciudad como espacio de creación Creatividad e innovación para el desarrollo; La cultura como criterio de reconstrucción Urbanismo, territorio y ciudad.
Este martes 29 de junio a las 18.15, Jorge Rosenthal, en representación del Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo participará en el Panel “Las industrias creativas y su impacto en el desarrollo local” junto a Pablo Dittborn, Director Editorial Random House Chile. Miembro del Directorio del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y Bruno Bettati, Productor Ejecutivo del Festival Internacional de Cine deValdivia.
Mayor información: Seminario Ciudades Creativas
(fuente imagen: http://www.unblogged.net/)
Perfectos Dragones es un estudio de diseño formado en 1999 por 5 jóvenes diseñadores argentinos provenientes de diferentes disciplinas del diseño que se unieron con el objetivo de armar una marca. Situado en el barrio de Núñez, en Buenos Aires Argentina el estudio Perfectos Dragones ha ido desarrollando 2 unidades de negocios principales: una línea propia que consta de accesorios de moda, objetos y mobiliario, y otra que desarrolla productos y servicios para otras marcas.
Los chicos se mueven y eso lo han demostrado con una fuerte presencia en la escena nacional participando en los eventos de diseño locales como Puro Diseño, Casa Foa y Fashion Week Buenos Aires. Pero también circulan por el circuito internacional con participaciones de la marca en Londres 2003, ICFF New York 2004 y Accesories the Show New York 2004.
Hoy,su línea de productos se comercializa en países como Italia, Tokio, España, Inglaterra y Canadá entre otros, mientras que en el desarrollo de servicios trabajan con marcas como Adidas, BMW, Aeropuertos Argentina 2000, Turner internacional, MTV, FOX, Procter and Gamble y más.
¿Su fuente de inspiración? “Los materiales, los procesos y la investigación. Cuando desarrollamos ideas y productos para otras empresas, nos basamos en especificaciones concretas; para nuestros productos, inspiración pura”, han señalado. ¿Los materiales? Van probando materiales y procesos que les permitan ampliar sus límites. La lista es larga: aluminio, acero, caucho siliconado, plásticos, madera, cuero, cuero reconstituido, elastómeros, textiles, entre otros.
¿Qué los distingue? “El rasgo principal de la marca es la búsqueda de la diferenciación. En un país sin una raíz o tendencia clara en lo que refiere al diseño, hemos intentado transitar un camino propio, donde los productos que diseñamos y fabricamos se imponen como una propuesta diferente”.
No se pierdan la oportunidad de intercambiar experiencias con estos exitosos creativos del diseño. Este Lunes 14 y Martes 15 estarán presentes en el Seminario Internacional ¡La Diferencia Marca! organizado por el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO en conjunto con la carrera de Diseño de Vestuario y Diseño de Ambientes DuocUC. A partir de las 16: 15 hrs
La clave para alcanzar y sostener en el tiempo el éxito de un proyecto cretivo es destacar claramente los atributos de marca y proyectar su valor de diferenciación. Con esta idea en mente, creativos nacionales e internacionales expondrán sus visiones y experiencias en el Seminario Internacional ¡La Diferencia Marca! con énfasis en aspectos de diseño, producción y gestión a la vez que entregarán herramientas conceptuales para alinear y fortalecer los productos actuales, generar propuestas para nuevos productos y prospectar ampliación de mercados.
Organizado por el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO en conjunto con la carrera de Diseño de Vestuario y Diseño de Ambientes DuocUC , el seminario contará con la participación del estudio de Diseño de Buenos Aires, Perfectos Dragones, formado por 5 jóvenes profesionales de distintas disciplinas del diseño que se unieron para formar una marca que los ha llevado a exponer sus productos en importantes puntos de venta a nivel internacional, como la tienda del MOMA de Nueva York.
Además se expondrán los casos de importantes proyectos creativos nacionales tales como Tienda Hall Central que arranca en 2001 como una plataforma de difusión y comercialización del diseño de vestuario, reuniendo a marcas de diseñadores que exponen y comercializan sus líneas de productos y colecciones en un mismo recinto. Su dueña, Gabriela Farías será la encargada de contar la experiencia de esta tienda que también ha sido precursora en el desarrollo de un distrito de Diseño en el Barrio Bellas Artes y Lastarria, en Santiago gatillando la apertura de otros nuevos espacios comerciales no tradicionales en el sector.
El caso de COMODO | Tienda Diseño, exitoso proyecto comercial que promueve la búsqueda de nuevos productos, junto a alianzas culturales que permitan el desarrollo y exportación de diseño chileno al mundo, será expuesto por su Director Creativo Juan Pablo Fuentes. Por su parte, Gabriela Olivares será la encargada de contarnos acerca del proyecto PassionTour del cual es socia. PassionTour nace en 2007 con la organización de uno de los hitos más importantes del diseño a nivel latinoamericano: la PassionTour Design Conference. Tres jornadas con más de un millar de asistentes e invitados internacionales del nivel de Harry&Camila, Helena Ladeiro y la estrella del diseño internacional Karim Rashid.
Este seminario está orientado a diseñadores con puntos de venta establecidos y/o que participan sistemáticamente en ferias especializadas, así como también a estudiantes, profesionales y docentes de Diseño.
La entrada es liberada.
Consultas e informaciones: Vivian Urmeneta, Directora de Carrera Diseño DuocUC vurmeneta@duoc.cl , cel: 97143484


(fuente imagen: Google)
“Para utilizar la creatividad hay que determinar, ante todo, el mejor momento de explotar la naturaleza no rival de las ideas y, en segundo lugar, el momento idóneo para hacer valer los derechos de propiedad intelectual, e introducir las ideas en el mercado de la competencia entre productos. Las dos decisiones son el punto central del proceso de gestión en ese ámbito”.
The Creative Economy, John Howkins
Por Donna Ghelfi1
“La creatividad” está presente en nuestra vida cotidiana, desde el momento en que nos despertamos hasta el momento en que nos acostamos. En nuestra moderna sociedad del siglo XX, la creatividad y la invención nos acompañan a lo largo del día, cuando vamos a la oficina, cuando nos vamos de compras, en el mercado, y por la noche, cuando vamos al cine a ver la última película de moda.
Para entender la creatividad y la importancia de la propiedad intelectual en el objetivo de explotar la “propiedad privada”, cabe remitirnos al libro “The Creative Economy: How People Make Money From Ideas” (La economía creativa: transformar una idea en beneficios, del autor John Howkins2. Publicado en 2001, ese libro ha pasado a ser un punto de referencia para los que desean combinar creatividad y ojo para los negocios.
Howkins, que estuvo recientemente en Ginebra para asistir a la segunda Reunión Intergubernamental entre Períodos de Sesiones sobre un Programa para el Desarrollo (20a 22 de junio de 2005), celebrada bajo los auspicios de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), tuvo la amabilidad de conversar conmigo sobre la creciente
importancia de las economías creativas.
Donna Ghelfi (DG): Sr. Howkins: nos gustaría mucho que nos contara lo más destacado de su vida y carrera.
John Howkins (JH): Mi carrera ha sido muy heterogénea. Empecé siendo periodista y escribiendo sobre los medios de televisión, de información y comunicación, sobre las tecnologías de transmisión por satélite y por cable y las nuevas tecnologías. Luego ejercí de consultor político, en tanto que director ejecutivo del International Institute of Communications3, cuyos miembros proceden de alrededor de 100 países y viene a ser el único grupo que existe a nivel mundial encargado de reflexionar en la esfera de las tecnologías y la política en materia de comunicaciones. Empecé, pues, a moverme en el contexto normativo mundial y luego me trasladé al sector comercial, trabajando principalmente con Time Warner en la creación de nuevas empresas para generar activos en las esferas cinematográfica y televisiva. Hoy llevo una doble vida, es decir, por un lado, soy empresario y dirijo varias compañías cinematográficas y de televisión, y en segundo lugar, y en paralelo, me ocupo de ayudar a países, ciudades y empresas a explorar y utilizar la creatividad, en particular, la forma de sacar beneficios financieros de esa creatividad y ahí es donde la propiedad intelectual entra en juego.
DG: ¿Qué fue lo que le inspiró, o en qué momento decidió centrar su atención en la “creatividad”?
JH: A finales de los años noventa se hablaba mucho de tecnología, de informática y de tecnologías de la información (T.I.): el boom del .com, la Web, Internet, y llegué a la conclusión de que se estaba perdiendo mucho de vista lo que, en los negocios a los que me dedico, es el punto de partida: el hecho de tener ideas. A mi entender, en cierto modo se estaba pasando por alto eso y prestando demasiada atención a la tecnología y yo quería que volviéramos a dar importancia al hecho de concebir ideas: cómo incitar a la gente a generar ideas, cómo colaborar con otros para generar ideas; también era importante tener en cuenta
que a veces la gente toma la iniciativa, crea y perfecciona ideas, y las protege y empieza a vivir de ellas. Del mismo modo que una y otra generación de ejecutivos han tenido que aprenderlo todo
sobre informática e Internet, hoy tienen que estar al tanto sobre la propiedad intelectual.
DG: ¿Llegó usted por sí mismo a esa conclusión o la inspiración le vino de la experiencia de otras personas frente a esos desafíos?
JH: Mucha gente venía a verme y me decía “quiero crear una empresa”, “quiero crear un programa informático”, “se me ha ocurrido una idea para hacer una película”, “he pensado en que podríamos publicar”, o “se me ocurre un proyecto que podría realizarse por medio del comercio electrónico”. En un gran número de casos, no sabían por dónde empezar y los estudios de abogados tampoco se esforzaban realmente para ayudarlos y, en cuanto a los gobiernos, no entendían muy bien de qué iba todo. Así que me di cuenta de que había problemas que había que solucionar, empezando con los bancos, la financiación y las
instituciones públicas y, en particular, los gobiernos. [La gente] compra y vende palabras, música, pinturas, objetos curiosos, programas informáticos, genes, derecho de autor, marcas, patentes, propuestas, formatos, popularidad, reputación, colores. Y todos los productos que están en venta en nuestro ruidoso mercado son derechos a utilizar o, por hablar como haría un abogado, a explotar la propiedad
intelectual.
DG: ¿Así que todo empezó con la idea de las “ideas”? Luego escribió usted el libro “The Creative Economy”, en el que pasa de la creatividad “individual” a la economía creativa: todo un salto.
JH: Sí, es verdad, pero si te detienes a pensar en las grandes compañías, todas ellas han partido de las ideas, por lo general, de uno o dos inviduos, que un día se imaginaron una forma de hacer las cosas de manera diferente o mejor que los demás, y ahí está el quid de la cuestión. Empecé ocupandome de las artes, de la esfera cultural, lo que normalmente se consideran los sectores creativos, pero realmente la creatividad abarca mucho más que eso. Considero que es decisiva, no sólo para los sectores que hemos venido a llamar creativos, sino para todo: para la planificación urbana, el transporte, la gestión hotelera y todo tipo de cosas. Significa reconocer el extraordinario talento que puede tener el individuo y contribuir a que ese talento se ponga al servicio de la sociedad. CONTINÚA LEYENDO
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1 Donna Ghelfi, Administradora de Programas, División de Industrias Creativas, Oficina de Utilización Estratégica de la Propiedad Intelectual para el Desarrollo (OMPI).
2 John Howkins es un intelectual líder en el debate sobre la creatividad y la propiedad intelectual. Entre los proyectos a los que se dedica en la actualidad está la formulación de una “carta de
propiedad intelectual” en la “Royal Society for the encouragement of Arts, Manufactures and Commerce” del Reino Unido.
3 International Institute of Communications: http://www.iicom.org/index.htm
Fuente: www.wipo.int
Facilitar el intercambio de experiencias que fortalezcan las visiones y las capacidades de todos los actores involucrados en el sector creativo es uno de los objetivos centrales de este Encuentro, y con ese fin se han diseñado instancias de diálogo y transferencia de conocimientos en distintas temáticas estratégicas.
Un principio, una decisión, una estrategia,un deseo, un compromiso, un regalo, un goce…
“Hacer las cosas bien”, es la frase que el Programa Industrias Creativas Valparaíso de CORFO ha elegido para hilvanar un carácter, un tono para este Segundo Encuentro Internacional de Economía Creativa. Un espacio y un momento para que, parados en Valparaíso y mirando los cambios que vive el mundo, entusiasmados con el propósito de “hacer las cosas bien”, creativos, artistas, gestores públicos, líderes de opinión y profesionales se reúnan a compartir visiones, conocimientos y prácticas en torno a los nuevos roles que la creatividad y la cultura están jugando como motor del desarrollo de territorios y comunidades.
El Encuentro también quiere ser una oportunidad para poner en perspectiva el potencial que alberga el sector creativo porteño para el desarrollo de la ciudad, al mismo tiempo que facilita el intercambio de experiencias que fortalezcan las visiones y las capacidades de todos los actores involucrados en el sector.
Con la intención de acoger y seguir construyendo estos y otros futuros deseables, como diría nuestra amiga Lala Deheinzelin, esta segunda versión del Encuentro ha ampliado y diversificado su propuesta, reforzando la opción de ofrecer un evento atractivo e interdisplinario, donde tienen cabida las charlas de expertos internacionales y nacionales, los talleres, los espacios de conversación y exhibición y las celebraciones.
El Encuentro es fruto del trabajo colaborativo del Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo, el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes y el British Council.
Durante los últimos años, Valparaíso ha sido ciudad fértil para al auge de proyectos vinculados a las Artes, el Diseño, las Artes Escénicas, el Patrimonio, la Arquitectura y la Música, entre otros. Sus gestores han sabido aprovechar el creciente interés que la ciudad y estas actividades generan entre habitantes y viajeros. Sin embargo, estos emprendimientos deben enfrentar obstáculos que derivan en problemas de sostenibilidad de las organizaciones que los impulsan lo que impide a la ciudad capitalizar adecuadamente su potencial para el desarrollo económico local. Visualizando esta situación, CORFO diseñó el Programa Industrias Creativas Valparaíso, encargando su ejecución a la Corporación del Desarrollo del Sector Rural (Codesser) de la región de Valparaíso a fin de contribuir al mejoramiento de la permanencia el el tiempo de estos proyectos, facilitando el acceso a financiamiento, la generación de capacidades de gestión, el fortalecimiento y articulación de su oferta, y la instalación de una institucionalidad de apoyo y fomento al sector creativo de Valparaíso.
La ciudad de Valparaíso cuenta con peculiares características que hacen del patrimonio, la cultura y las industrias creativas una oportunidad clave para la diversificación productiva de su territorio. Su condición histórica de ciudad puerto, abierta al comercio mundial y a la inmigración, su nominación como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la instalación del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, así como la gravitación que tiene la actividad universitaria y la consolidación de la ciudad como destino turístico cultural, hacen de Valparaíso un escenario privilegiado para el desarrollo de las industrias creativas y su definitiva valoración como motor de desarrollo local.
Te invitamos a conocer las actividades del Encuentro en www.industriascreativas.cl/encuentro
Por Pablo Díaz y Jorge Rosenthal[1]
A pesar de la reciente crisis financiera mundial y sus todavía poco estudiadas consecuencias, todo indica que a mediano y largo plazo la economía del globo continuará en un camino de expansión y complejización acelerado. Sin embargo, esta senda de crecimiento hasta el momento no ha tenido impacto significativo en la democratización de los altos estándares de vida que esta dinámica ya ha producido en ciertas zonas, algunas históricamente privilegiadas y otras no tanto. A modo de muestra, para 86 de los 144 países en vías de desarrollo, las materias primas aún representan más de la mitad de las ganancias por concepto de exportación[2].
¿Cómo promover un proceso de desarrollo sustentable e incluyente para países, ciudades o territorios con diferentes identidades culturales, aspiraciones económicas, desigualdades sociales y desventajas tecnológicas? Todo indica que los modelos económicos hasta ahora hegemónicos, generalmente puristas y lineales para observar los procesos culturales y su enorme diversidad, tendrán que mudar a modelos más integrales, con políticas multidisplinarias a nivel territorial, nacional e internacional, como herramientas para abordar las realidades que esta nueva globalización y sus extraordinarios procesos de conectividad está generando alrededor del mundo.
Estos cambios que no son otra cosa que profundas modificaciones en nuestra forma de vivir, imponen la necesidad de construir nuevos enfoques y lecturas que nos permitan comprender mejor las interacciones entre las dimensiones económica, cultural y tecnológica, que son las que guiarán la dinámica del desarrollo económico y la manera de estar en el mundo durante el siglo 21.
Para este contexto donde la sinergia entre cultura, economía y tecnología adquiere una importancia estratégica, está emergiendo un nuevo paradigma cuyo eje se está alineando cada vez con mayor consenso alrededor de la creatividad, el conocimiento y el acceso a la información, reconociéndoles un papel privilegiado como motores del crecimiento económico y de la promoción del desarrollo en un mundo que se globaliza. Si en el periodo feudal el eje estaba puesto en la tenencia de la tierra y en la industrialización lo importante eran los materiales para la producción, en nuestra época se ha producido un desplazamiento que ubica en el centro de la producción al “concepto” detrás de la producción. Esta centralidad de lo “intangible” y especialmente de la “creatividad” como la capacidad de formular nuevas ideas y distribuir capital intelectual, está demostrando su potencial para generar ingresos, empleo y ganancias por exportación, y a la vez promover la inclusión social, la diversidad cultural y el desarrollo humano. La UNESCO ofrece en este sentido unas cifras muy significativas: El comercio internacional de objetos culturales se ha multiplicado por cinco entre 1980 y 1998, y se prevé un crecimiento del sector creativo del orden del 10% anual, 4 veces más que el sector manufactura.
La creatividad es radicalmente democrática, se encuentra en todas las sociedades y países, ricos y pobres, grandes y pequeños, avanzados y en vías de desarrollo. Es una característica inherente al individuo ser imaginativo y expresar ideas. Asociadas con el conocimiento, estas ideas son la esencia del capital intelectual. Por otro lado, a diferencia de lo que sucede con los bienes tangibles, la creatividad, las ideas, los conocimientos, la información no se agotan por su uso, por el contrario, mientras más se comparten, su potencial creador de nuevos bienes creativos aumenta. Así también, cada sociedad tiene un capital cultural intangible articulado por la identidad y los valores de un pueblo que constituye una matriz de recursos que puede ser aprovechada. Estas características, que la economía creativa pone en valor como componentes de un nueva dinámica económica, hacen pensar que la economía creativa puede convertirse en una alternativa factible para que los países en vías de desarrollo puedan ingresar a las áreas de alto crecimiento de la economía mundial, al mismo tiempo que protegen, fortalecen y diversifican su patrimonio cultural.
No existe, de todas maneras, una única definición de economía creativa, ni un consenso sobre el conjunto de conocimientos y actividades económicas sobre las cuales se basa. Para algunos la “economía creativa” es más bien un concepto integral que trata sobre las complejas interacciones entre la cultura, la economía y la tecnología en el mundo contemporáneo globalizado, el cual está dominado por símbolos, textos, sonidos e imágenes. Es, en definitiva, un paradigma que se encuentra en evolución, que está forjando sus alcances y estrategias, especialmente en lo que a políticas públicas se refiere, pero que sin lugar a dudas se ha instalado firmemente en la agenda de la economía y del desarrollo internacional y está demostrando con cifras sorprendentes su capacidad de generar riqueza, al mismo tiempo que opone alternativas sustentables a los procesos de homogeneización cultural que también acompañan la globalización.
El concepto industrias creativas es relativamente reciente y probablemente deba su origen a dos debates. El primero relacionado con los enfoques de política económica en el contexto del surgimiento y consolidación de la globalización, y el otro, a la revisión de la política de financiamiento de cultura en el Reino Unido, post guerra fría. Esta nueva forma de entender la relación entre cultura, economía y creatividad pone en crisis el concepto más tradicional de industrias culturales, planteando “un conjunto más amplio de actividades que incluye a las industrias culturales más toda producción artística o cultural, ya sean espectáculos o bienes producidos individualmente”[3].
Consistentemente con su juventud, la definición de industrias creativas ha variado en el tiempo, sin embargo puede afirmarse que estas “se encuentran en el corazón de la economía creativa” y se ubican en “la intersección entre el arte, la cultura, los negocios y la tecnología”[4]. En palabras de UNESCO, “las industrias creativas son aquellas en las que el producto o servicio contiene un elemento artístico o creativo substancial e incluye sectores como la arquitectura y publicidad”[5].
Esto implica que las industrias creativas comprenden una serie de actividades diversas que van desde los subsectores tradicionales, aquellos de alto índice tecnológico y los orientados a la prestación de servicios. De esta forma comprenden actividades tan diversas como arte folclórico, los festivales, la música, los libros, la pintura y las artes dramáticas, la industria del cine, la fotografía, la radiodifusión, la animación digital y los vídeo juegos, el diseño, la arquitectura y la publicidad[6].
Existe evidencia que confirma que las industrias creativas se encuentran entre los sectores emergentes más dinámicos del comercio mundial. En efecto, de acuerdo a los datos publicados por UNCTAD, “durante el periodo 2000-2005, el comercio de bienes y servicios creativos aumentó de manera inaudita, alcanzando un promedio anual de 8.7 por ciento”[7]. Al final de dicho período las exportaciones mundiales de productos creativos superaron los U$420 mil millones, representando poco menos del 3,5% del comercio internacional. De acuerdo al análisis realizado por la misma organización, es posible observar esta misma tendencia positiva en todas las regiones y todos los grupos de países, y se espera que la demanda mundial de bienes y servicios creativos continúe aumentando.
Por otro lado, la actividad creativa ha permitido revitalizar las economías de múltiples centros urbanos, generando empleos atractivos, particularmente para gente joven. En muchos casos se tienden “a conformar polos, corredores, distritos y circuitos urbanos que son a su vez un impulsor clave de la industria turística”[8]. En efecto, la cultura puede desempeñar una importante función de renovación urbana y “el concepto de ciudades creativas ha sido puesto a prueba exhaustivamente en las dos últimas décadas con miras a paliar el declive económico de las ciudades industriales de Europa, los Estados Unidos y Australia.”[9]
Existe suficiente evidencia que demuestra que es posible fomentar la revitalización de la actividad económica a partir de la dinamización de sectores tan diferentes como la televisión, los sectores audiovisual, musical y editorial o la organización de congresos y festivales.
Los ejemplos más citados hacen referencia a la experiencia de reconversión productiva vivida por las ciudades industriales de Europa, Australia y Norte América, sin embargo en el contexto latinoamericano es posible encontrar también interesantes referencias, como por ejemplo el fenómeno vivido por Buenos Aires a propósito del diseño o la moda en el caso de Medellín.
Para caracterizar el proceso productivo de las industrias creativas es necesario comenzar señalando que su principal insumo es el capital intelectual, el que alimenta procesos en general altamente innovadores. Los ciclos de vida de sus productos son cortos y contemplan creación de contenidos, producción, distribución y consumo. Por definición elaboran series cortas o piezas únicas de productos de alta diferenciación y normalmente orientados a nichos de mercado.
Desde un punto de vista estructural, el sector creativo está compuesto principalmente por MIPYMES, compartiendo con estas los “problemas de acceso a la financiación, acceso a mercados, management y sustentabilidad de mediano y largo plazo”[10]. Del mismo modo, al igual que el resto de las MIPYMES son importantes generadores de empleo y autoempleo, y lo que es su caso particular, se agrega el hecho de que contribuyen a la inclusión social y económica de la población joven.
Estas características productivas implican grandes oportunidades comerciales relacionadas principalmente con el fenómeno conocido como economía de la cola larga y el creciente interés por lo local, lo original, lo diverso. En este sentido, las industrias creativas permiten configurar una oferta basada en pequeños sellos discográficos, editoriales provinciales -en papel y en formato digital- salas de cine y teatro alternativas, etc., las que pueden verse potenciadas mediante las utilización de tecnologías digitales que faciliten sus procesos de creación, producción, distribución y consumo.
En efecto, el avance tecnológico y especialmente el desarrollo de Internet están dando pie a profundas transformaciones del modelo de negocio, organización y comportamiento de las industrias creativas. La Web ha pasado de ser un canal de comunicación unidireccional a ser una plataforma donde los usuarios pueden proveer o consumir contenidos, productos y servicios. Para las industrias creativas esto puede influir desde diversas perspectivas: puede permitir reducciones de coste en los procesos de producción y distribución de contenidos, dando la oportunidad a MIPYMES productoras de distribuir y comercializar directamente sus productos a nuevos mercados, puede favorecer la asociatividad en un sector sobrepasando barreras territoriales (redes sociales distribuidas[11]), puede favorecer los procesos de difusión y marketing o puede crear nuevos modelos de negocio. Diversos son también los sectores que experimentan las transformaciones: los músicos han visto cómo la difusión a través de plataformas como Myspace son imprescindibles y las posibilidades que ofrece la creación de NetLabels; la industria audiovisual comienza a visualizar las posibilidades de las salas de cine digital programadas según demanda de los usuarios; la industria editorial comienza a desarrollar nuevas formas de distribución a través de redes sociales de intereses específicos, etc. Estas transformaciones, no obstante, plantean también un gran desafío asociado a generar mecanismos adecuados de protección de la propiedad intelectual.
A pesar del incuestionable talento existente en América Latina y el Caribe, las industrias creativas no han alcanzado las tasas de crecimiento y la contribución al PIB y al empleo de países como Estados Unidos (8%) o el Reino Unido (6%). Dentro de la región, Chile se encuentra dentro de los países que destacan en la participación de las industrias creativas sobre el total del empleo (2,7%), tras Brasil (5%), Argentina (3,2%) y México (3,6%). A su vez representan un aporte al PIB de entre el 1,3% y el 2,8%, dependiendo de la metodología utilizada para su medición, lo que significa un aporte mayor que sectores tradicionales como la agricultura, la pesca y la industria textil.
Según el Anuario de Cultura y Tiempo Libre 2004 del INE, el intercambio global del sector cultura y tiempo libre supera los US$ 1.000 millones, de los cuales alrededor de U$168 millones corresponden a exportaciones en valor FOB. En cuanto a la generación de ingresos, el libro, las artes visuales, audiovisual, esparcimiento y música son los subsectores más importantes en la exportación de bienes culturales. Esta actividad económica sostiene niveles de empleo, según datos de 2004, de 18.212 empleadores cotizantes (alrededor de un 4% del total) y 178.585 empleados declarados.
Este auspicioso panorama también fue observado por la consultora internacional encargada de la elaboración del estudio sobre competitividad en clusters de la economía chilena, la que ubica al sector de las industrias creativas dentro del rango de alto potencial de crecimiento y un nivel de esfuerzo entre medio y bajo para lograr la competitividad necesaria[12].
Hacer el ejercicio de mirar las oportunidades que el sector creativo y la economía creativa suponen para el desarrollo de los territorios, requiere también identificar los principales procesos en que éste se encuentra inmerso, de manera de conocer las brechas que es necesario enfrentar para facilitar un proceso de crecimiento basado en la creatividad y la cultura.
El análisis de la situación actual realizado por diversas fuentes coincide respecto de los principales desafíos que enfrenta el sector para su desarrollo. Algunos se relacionan con las capacidades de las organizaciones creativas y otras con el marco institucional en que éstas se desenvuelven.
Si bien, en el mundo, las herramientas digitales y especialmente internet han cambiado la forma en que se crea, produce, distribuyen y consumen productos y servicios creativos, en el contexto nacional la utilización de las mismas es relativamente escaso. En efecto, no existe “ningún ejemplo de articulación sectorial y asociatividad basadas en herramientas web 2.0 en todo Chile”[13]. Se observa también una escasa utilización de internet como canal de difusión y comercialización.
Muy probablemente esta situación se encuentre relacionada con una problemática que parece no ser exclusiva del sector creativo[14] y que al menos comparten los subsectores estudiados en el Mapeo de Industrias Creativas de Valparaíso. Estos, en general, están concentrados en la producción, descuidando la circulación, distribución, comercialización y promoción de los productos, servicios u obras. Esta debilidad objetiva de la escena en general, es al mismo tiempo una señal muy interesante para quienes quieran desarrollar actividades en el sector de la cultura, pues señala claramente un espacio relativamente inexplorado de oportunidades asociadas a la generación de proyectos que medien y vinculen a los creativos con las audiencias, los públicos o los clientes.
En el mismo plano de la sustentabilidad de los proyectos, el sector creativo muestra una matriz de financiamiento muy poco diversificada, con una alta concentración de recursos provenientes de fuentes nacionales de fondos concursables, lo que además de los riesgos y dependencias que se derivan de esta situación, plantea también dificultades relacionadas con la estacionalidad de los recursos y el incentivo a la concentración en actividades de producción. Por otro lado se observa que las prácticas de asociatividad no son lo suficientemente intensas como se esperaría del sector cultura, aunque dicho fenómeno probablemente también sea común a otros sectores dado que los contextos sociopolíticos que le dan explicación resultan transversales a la sociedad en su conjunto. Esto es muy relevante porque problemas de distribución y comercialización, por ejemplo, en general costosos, pueden ser mejor enfrentados si se suman y complementan las iniciativas. Además, claramente el sector creativo será un sector mucho más influyente en términos políticos y más potente en términos creativos en la medida que los distintos subsectores o áreas interactúen más intensamente. Una escena cultural atractiva e innovadora se basa, especialmente en los tiempos que corren, en esfuerzos multidisciplinarios y de mestizaje creativo. Finalmente, el crecimiento y especialización que ha experimentado el sector creativo en los últimos años en el país amerita la creación de un sistema de información que pueda proporcionar insumos específicos relativos a las necesidades, brechas y potencialidades del sector así como datos estratégicos respecto a su impacto económico, empleo, exportaciones, etc. Este requerimiento plantea al menos dos niveles de responsabilidad y acción, ciertamente interderpendientes: por un lado, un nivel si se quiere gremial o más propiamente sectorial, que apela a que cualquier sector económico fuerte, legitimado y que aspira a influir en la toma de decisiones de un territorio, cuenta con información específica sobre su quehacer y políticas para actualizar dicha información. Por otro lado, un nivel y una responsabilidad institucional, en la forma de organismos que generan mediciones y sistematizan información no sólo a nivel nacional y regional, sino también territorial, facilitando su acceso y utilización por todos los actores involucrados. En la actualidad, las estadísticas existentes sobre el sector cultural se encuentran dispersas a través de la acción de diversos agentes públicos y privados, y a pesar de algunos esfuerzos coordinados por el INE y algunas acciones importantes del CNCA como la Cartografía Cultural de Chile, cada vez es más evidente la necesidad de abrir el debate y comenzar a construir los marcos estadísticos pertinentes a la situación actual del sector cultural que puedan contribuir con información adecuada y confiable para la generación de políticas pertinentes de fomento del sector creativo nacional y local[15].
“La naturaleza intersectorial de la economía creativa implica que el desarrollo de políticas públicas para la economía creativa deba ser formulado de forma interministerial y coordinada”[16]. Probablemente esto implicará ocuparse de impulsar la innovación y la creación de pequeñas empresas en el campo creativo, facilitar el acceso a mercados y financiamiento, mejorar la vinculación con otros sectores productivos como el turismo, mejorar la infraestructura disponible, promover el consumo cultural, garantizar el acceso de la producción nacional a los medios de difusión existentes (prensa, radio, cine y televisión), proteger los derechos de los autores al mismo tiempo que se facilita el intercambio y el desarrollo de proyectos multidisciplinarios, así como también promover la educación, capacitación, entrenamiento y asistencia técnica a la industria.
[2] Resumen informe sobre Economía Creativa. UNCTAD, 2008
[3] Comprender las Industrias Creativas. Las estadísticas como apoyo a las políticas públicas. UNESCO 2006.
[4] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.
[5] Comprender las Industrias Creativas. Las estadísticas como apoyo a las políticas públicas. UNESCO 2006.
[6] El Departamento para la Cultura, Medios de Comunicación y Deporte del Gobierno del Reino Unido clasifican las industrias creativas en trece campos distintos: publicidad, arquitectura, arte y mercado de antigüedades, artesanías, diseño, diseño de moda, cine y video, softwares interactivos de entretenimiento, música, artes de actuación, edición, software y servicios de computación, televisión y radio.
[7] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.
[8] Incuba. Emprendimientos incubados en la ciudad de Buenos Aires con base en las industrias creativas. CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO 2008.
[9] Ciudades Creativas. UNESCO 2004
[10] Incuba. Emprendimientos incubados en la ciudad de Buenos Aires con base en las industrias creativas. CENTRO METROPOLITANO DE DISEÑO 2008.
[11] Industrias culturales en la web 2.0. TRANSIT PROYECTES 2008.
[12] “Estudios de competitividad en Clusters de la Economía Chilena” The Boston Consulting Group, 2006.
Resumen de Proyecto Industrias Creativas Basadas en Redes Sociales Distribuidas. BID FOMIN 2008.
Un fenómeno similar puede observarse, por ejemplo, en el ámbito de la investigación científica y su difícil tránsito a la aplicación tecnológica y empresarial.
[15] Indicadores para el sector cultural en Chile. Departamento de Estudios y Documentación CNCA 2004.
[16] Resumen Informe sobre la economía creativa 2008. UNCTAD 2008.

El Programa Industrias Creativas Valparaíso agradece el gran interés demostrado ante la convocatoria a participar en el Taller de Marketing Digital a cargo de Paloma Baytelman y Sofía Calvo. La selección de los participantes del taller consideró los siguientes criterios:
1. La territorialidad de la propuesta, esto es, que el proyecto postulante se desarrollara principalmente desde la ciudad de Valparaíso.
2. Presencia de un proyecto en funcionamiento, es decir, se privilegiaron empresas, organizaciones y proyectos en marcha por sobre postulaciones individuales.
3. Consistencia entre los objetivos del taller y los objetivos planteados por el proyecto postulante para participar.
También se aceptaron algunas postulaciones institucionales vinculadas a la promoción del sector creativo local.
Los seleccionados:
El taller se realizará el día jueves 15 y viernes 16 de abril (todo el día) en las dependencias del Teatro Museo del Títere y El Payaso.
Finalmente, recuerden que el miércoles 14 de abril, a partir de las 9:30 hrs, en el auditorio del Consejo Nacional de la Cultura y Las Artes, Plaza Sotomayor 233, tendrá lugar la conferencia abierta Marketing Digital, Convergencia Creativa a la que quedan todos cordialmente invitados.
Nos vemos ahí.
Programa Industrias Creativas Valparaíso
El Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo amplió el plazo para promocionar actividades, productos y servicios creativos en Radio Valentín Letelier.
Las propuestas se deben enviar antes del 15 de marzo a info@industriascreativasvalpo.cl
Se seleccionarán las mejores 20 cuñas que, además de difundir el proyecto en particular, hagan un llamado a preferir y estimular el consumo de bienes culturales producidos en la ciudad.
Las cuñas seleccionadas serán grabadas en la radio de la Universidad de Valparaíso y emitidas entre marzo y abril de 2010. La información será difundida también en Santiago a través de la radio Universidad de Chile.
Las cuñas no deberán exceder, en total, los 30 segundos y se debe enviar sólo el texto.
El Programa Industrias Creativas Valparaíso de Corfo invita al sector creativo de la ciudad a promocionar sus actividades, productos y servicios en Radio Valentín Letelier. Se seleccionarán las mejores 20 cuñas que, además de difundir el proyecto en particular, hagan un llamado a preferir y estimular el consumo de bienes culturales producidos en la ciudad.
Las cuñas seleccionadas serán grabadas en la radio de la Universidad de Valparaíso y emitidas entre marzo y abril de 2010. La información será difundida también en Santiago a través de la radio Universidad de Chile.
Las cuñas no deberán exceder, en total, los 30 segundos y se debe enviar sólo el texto.
Enviar las propuestas antes del 11 de marzo a info@industriascreativasvalpo.cl
